“¿Y si encuentran algo?” Es una pregunta que escuchamos con frecuencia y que, aunque muchas veces no se dice en voz alta, puede ser la razón por la que una mujer pospone su mamografía año tras año.

“¿Y si encuentran algo?” Es una pregunta que escuchamos con frecuencia y que, aunque muchas veces no se dice en voz alta, puede ser la razón por la que una mujer pospone su mamografía año tras año.
Cuando hablamos de cáncer de mama, usualmente lo relacionamos como un problema exclusivamente de mujeres, ya que la incidencia en ellas es 1 de cada 8 mientras que en hombres es apenas 1 en cada 300. Pero, ¿tiene esa incidencia algo que ver con el tejido mamario o su densidad? Aunque no se puede decir que en definitiva si, un estudio de la Universidad de California en San Francisco concluyó que las mujeres que tienen un tejido mamario denso están en mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Una de las preocupaciones más grandes de salud que tienen las mujeres es el desarrollo de cáncer de seno. Desde temprana adultez, los ginecólogos hacen un examen físico en las consultas anuales y como recomendación general piden una mamografía anual a partir de los 40 años. Pero esta recomendación puede variar dependiendo de los factores de riesgo de la mujer, ya que éstos pueden determinar si una mamografía es indicada a una edad más temprana.